Una vez transportada la fruta en camiones de la huerta al empaque, este es pesado con la finalidad de calcular la cantidad de fruta que arriba y la que es empacada. Posteriormente se determinan los muestreos correspondientes para la detección de plagas cuarentenadas, así como lo relativo a otras plagas y enfermedades, apariencia general de los frutos, los aspectos que influyen en la calidad (manchas, decoloraciones, infecciones de enfermedades, roeduras, golpes, rozaduras).
De igual manera, se verifica que se reúnan las características propias de la variedad que se está manejando y el porcentaje de materia seca en una muestra del lote, mismo que no debe de revolverse con otros, traen además consigo un archivo de los certificados de origen de la fruta, con fines de control y trazabilidad.
Fotografía 1: Muestreo fitosanitario en control de calidad.
Con la finalidad de disminuir el calor de campo o calor vital que trae la fruta, se pre-enfría antes de empacarla por un período no inferior a 24 horas y a una temperatura no superior a los 10 grados centígrados, con esto se acondiciona para el proceso de conservación posterior a bajas temperaturas. El método consiste en dejarlo reposar tal como viene de la huerta en un cuarto a la temperatura mencionada.
Fotografía 2: Fruta en proceso de preenfriado |